hubo caricias y hubo tensión.
Hubo piel y hubo posesión.
Hubieron miradas.
Y hubo comunicación.
Hubo afecto.
Y hubo goce.
Además hubo dolor.
Hubo recuerdos.
De los buenos y de los otros.
Esos que duelen.
Esos que angustian.
Hubo entrega.
Hubo un “querés hablar?”
Hubo un “no”
Lo dicho ya había sido dicho.
Y lo hecho ya había sido hecho.
Los sentimientos se alinearon.
Como un ejército valiente y disciplinado.
Los cuerpos hablaron.
Hubo un orgasmo.
Hubo un abrazo.
Hubieron caricias.
Y ya no hicieron falta palabras.
Comentarios