El deseo no acepta condiciones

El deseo no acepta condiciones

Se aprende tarde que el deseo está más allá de los propios límites.
Atraviesa las fronteras de la voluntad, observa la condición humana y hace con ella su capricho.

No hay disciplina que lo someta
ni voluntad que lo corrija.
Origen de lo que se es,
y de aquello que se pasa la vida negando.

Verdugo de toda certeza,
procreador de promesas.
Obliga a transgredir,
se adueña de la culpa.

Sin él no existirían
ni el dolor más intenso
ni el amor más profundo.
Habitante eterno de las oscuridades.

Y no aprende.




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